Unidos Podemos se pone del lado del conductor imprudente y no de las víctimas en accidentes de tráfico

Madrid, 21 de dic. de 18

La Mesa Española de la Bicicleta lamenta que el Grupo Parlamentario de Unidos Podemos mantenga una posición política regresiva en la reforma del Código Penal en materia de protección de las víctimas de accidentes de tráfico.

La alarma social por la falta de suficiente reproche penal contra quienes de manera imprudente al volante causan la muerte o lesiones a otras personas -singularmente peatones y ciclistas- ha propiciado una reforma del CP para mejorar esta situación, creada en su día por la despenalización de las imprudencias leves.

Tras muchas negociaciones y transacciones en las que la MEB, en coordinación y apoyando al movimiento #Por una Ley Justa, jugó un papel importante con comparecencias y propuestas concretas, los grupos parlamentarios del Congreso llegaron a un texto que, sin ser la panacea, significa un importante avance en al menos cuatro cuestiones: 

  • La primera, tipificar la imprudencia menos grave del conductor con resultado de muerte o de lesiones, dejando claro cuándo se entiende producida.
  • La segunda, la inclusión dentro del delito de lesiones por imprudencia de las lesiones que requieran objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico.
  • La tercera, la elevación de al menos en un grado las penas cuando se provoquen dos o más fallecidos o heridos graves y, 
  • La cuarta, la tipificación singular del delito de abandono del lugar del accidente por su autor, habiendo causado fallecidos o víctimas con lesiones.

Desde un principio y de manera inexplicable el Grupo de Unidos Podemos ha puesto el freno a estos evidentes progresos. El texto consensuado por los demás grupos parlamentarios ha pasado al Senado, con el compromiso de que ninguno presentaría enmiendas para poder así aprobarla definitivamente cuanto antes. Se ha instado a que se sumase a esta idea el grupo del Unidos Podemos en el Senado, pero ha presentado enmiendas.

El problema no es sólo que se pone en riesgo la aprobación de la reforma, es que el contenido de las enmiendas persevera en el deseo de ponerse al lado del conductor imprudente y no de las víctimas. Basten estos ejemplos.

El texto aprobado por el Congreso considera que siempre hay homicidio por imprudencia gravesi se da alguna de estas dos circunstancias en el conductor causante de la muerte: velocidad excesiva (superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente), o conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas. Sin embargo, para Unidos Podemos deben reunirse las dos circunstancias. No basta causar la muerte por velocidad excesiva; tampoco por ir borracho. Deben concurrir conjuntamente ambas circunstancias y, para colmo, excluye de la segunda circunstancia el ir conduciendo bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas.

Uno de los motivos más importantes para exigir la reforma fue aclarar qué se entiende por imprudencia menos gravecausante de homicidio o de lesiones, ya que la tendencia judicial es considerar que todo lo que no es grave es leve, con lo que muchas conductas imprudentes quedan sin sanción penal. En el Congreso se consiguió no sólo que se estableciese en qué casos hay que entender que siempre hay una imprudencia grave, sino también en cuáles se presume que hay imprudencia menos grave. Así, “Se reputará imprudencia menos grave, cuando no sea calificada de grave, siempre que el hecho sea consecuencia de una infracción grave de las normas sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, apreciada la entidad de ésta por el Juez o el Tribunal.” Pues bien, Unidos Podemos se opone a ello y quiere que las cosas sigan como hasta ahora, dejando que sea el juez quien valore libremente si ha habido o no imprudencia menos grave. 

Los desafueros de Unidos Podemos en esta materia se completan con una rebaja de las penas para determinados casosy con la oposición a que se establezca como delito autónomo el abandono del lugar del accidente por el conductor causante de muertes o heridos. Todo ello en nombre de la mínima intervención del CP y de que no se debe castigar penalmente la responsabilidad objetiva del conductor, sino sólo su responsabilidad subjetiva, porque se corre el riesgo de estar “caminando peligrosamente a la ya superada identificación entre delito y pecado”. Pero de lo que se trata no es de castigar la perversidad moral de quien abandona a su víctima, sino de proteger eficazmente a la víctima en su integridad moral, bien constitucionalmente protegido, sin que sea despreciada como un bulto con el que se tropieza en la calzada. ¿Tan difícil es de entender?.

Para más información:

Francisco Bastida, fbastidafreijedo@gmail.com. Telf.: 654 087 644

Ciclo Juristas – Co portavoz Mesa Española de la Bicicleta

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Asociación de Ciclistas Profesionales – Co portavoz Mesa Española de la Bicicleta

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